jueves, 20 de febrero de 2014

Conociendo a Eme DJ

Cuando pensamos en el mundo de los DJs, tendemos (como en casi todos los ámbitos de la vida) a generalizar. Los ubicamos en discotecas o verbenas -como si fuese algo negativo- y, a menudo, creemos que "éso lo puede hacer cualquiera". La realidad es muy distinta: se trata de una profesión difícil, que requiere esfuerzo y dedicación y, además, poco a poco se aleja de ser un mundo donde los hombres cuentan con la hegemonía y donde las mujeres se abren paso cada vez con más fuerza. 




Es el caso de Marta Fierro, conocida como Eme DJ. Natural de Monforte de Lemos (Lugo) y criada en Sada (A Coruña), actualmente reside en Madrid, donde, peldaño a peldaño y a partir de un gran trabajo, se ha ido haciendo un hueco fundamental en el panorama nacional. Así, su nombre va siendo habitual en cada vez más eventos musicales; este año, además, estrena single junto a Bravo FisherSWIM, lo que para ella supone un reto, ya que a lo largo de este 2014 tendrá la oportunidad de conocer de primera mano la impresión del público en general, y del público gallego en concreto, pues podremos verla en diversos festivales y salas claves de la geografía gallega: <<para mí, llevar Swim y el resto de mis proyectos actuales a Galicia supone satisfacción total, básicamente porque va a ser la primera vez que mi padre vaya a verme pinchar y voy a pasar un tiempo con él allí. Estoy muy emocionada y contenta. Hace poco me hice un tatuaje que era un boomerang con la frase "come back" y principalmente todo era por volver a Galicia, a las raíces, a mi padre... todo éso significa mucho para mí. Galicia es súper importante y siempre está presente en todo lo que hago, no es simplemente el sitio donde nací y me crié, es donde me he formado como persona.>>. 

La vida de Marta ha estado siempre asociada a la música, por eso no es de extrañar que su mundo acabase girando en torno a ella: <<no recuerdo un solo día de mi vida sin que estuviera la radio puesta en casa, o yo misma con el walkman en los recreos del colegio desde muy pequeña. Mi padre me llevaba a su aldea en coche, que era un recorrido bastante largo, y recuerdo las cintas en el radiocasette;  mi padre  grababa canciones de la radio y recuerdo una parte donde la locutora decía "Let it be" de The Beatles y a continuación empezaba a sonar. También le gustaban los Dire Straits, como a todos los padres, Pink Floyd y Led Zeppelin. Aunque yo anteriormente ya había escuchado a Marvin Gaye o Michael Jackson por mi tío Javi. La verdad es que tengo recuerdos muy musicales desde que era una niña de 4 o 5 años, que van desde el videoclip de Thriller a programas como Aplauso o Tocata, o películas como Dirty Dancing.>>. Y, en cuanto a su trayectoria y a los riesgos que conlleva pinchar, añade: <<Con 23 años tuve mi primer contrato de representación artística y residencia de uno de los clubs de indie/electrónica que hubo hace unos años en Madrid. Ese fue el momento donde lo tuve claro, pero tampoco sabía a dónde me iba a llevar. Yo sólo quería pinchar donde fuera y, si encima me pagaban, pues cuanto más pinchase mejor. Viajaba mucho y pinchaba, 3 o 4 días seguidos, e incluso 2 o 3 veces en sitios diferentes la misma noche. Éso me llevó a un desgaste anímico, ansiedad, a tener auténtico pánico a viajar y a detestar la noche. Lo dejé durante un año y pico, hasta que decidí que debía tomármelo de otra manera, y aproveché ese tiempo sin pinchar en ningún sitio que no fuera en mi casa para aprender a pinchar con vinilo, a interesarme más por la cultura del DJ y a esforzarme mucho más para destacar.  En 2008 volví a pinchar de manera profesional sin el apoyo de una agencia o el respaldo de un manager, aunque reconozco que, en aquella época, se me subió bastante a la cabeza, ya que pinché en Londres varias veces y tenía varias residencias; vivía en Barcelona y pinchaba con frecuencia en Razzmatazz. Estuve trabajando mucho por mi cuenta hasta el año 2010, que pinché en el SOS y en Sónar, y volví a tener manager (Agustín, primero en Cuac Música, luego en Subterfuge y ahora en Charco), el cual me enseñó mucho sobre la industria y sobre el compañerismo, me ayudó a cambiar mi actitud y a ser más profesional. Con él llevo casi 4 años y es como mi hermano mayor. 
Después de pinchar en el Sónar las cosas mejoraron mucho a nivel de caché y me nominaron varias veces a mejor DJ en diferentes sitios. Desde entonces compagino mi faceta más mainstream en festivales mezclado con lo que realmente me gusta (house, nu disco...) en sitios más pequeños.>>. 

Algunas personas pueden pensar que es una profesión mal vista y que las mujeres encuentran más dificultades para llegar a lo más alto, de lo cual Marta opina lo siguiente: <<ser DJ no es como la mayoría de la gente cree. Pinchar es muy divertido y satisfactorio cuando sale bien, pero tienes que lidiar con otras cosas que rodean esta profesión que son duras y que no todo el mundo aguanta. Si hay algún DJ que lleve más de 15 años pinchando de manera profesional, viajando cada fin de semana y le encante hacerlo, se merece todos mis respetos. Yo llevo 7 de manera profesional y me he planteado dejarlo un montón de veces. Por otro lado, no es que las mujeres tengamos más dificultades, pero sí que hay comportamientos y comentarios que son muy machistas. Lo que me fastidia es que haya tan pocas chicas DJs visibles (que sí que las hay, ¡pero que luego no las contratan!). Sigo a muchos DJs en Instagram por ejemplo y nunca, nunca ponen fotos con otras chicas DJs y en un cartel de un festival es rarísimo encontrar chicas... que ya te digo que las hay.>>.

Gracias a su ilusión y a una carrera muy laboriosa, Eme DJ se ha convertido en uno de los referentes actuales de nuestro país. ¿Da éso vértigo?: <<No, vértigo no es. Es algo que quiero, destacar y ser un referente, claro. Quiero decir: quiero que cuando pincho en un sitio al día siguiente el público recuerde quién pinchaba y lo bien que lo pasó y lo mucho que bailó. Respecto a ir subiendo peldaños, la verdad es que ni lo pienso. No, ¿para qué? mejor vivir el momento y disfrutarlo, esforzarme porque dure y ya está. Esto es simplemente parte del camino, no pienso en las metas. Es cierto que el éxito o el dinero son una consecuencia de ese recorrido, pero no pincho para llegar muy alto a nivel económico, sino, como te he dicho, para permanecer en el recuerdo de la gente que acude a verme.>>.

En los últimos años se ha experimentado un auge en este ámbito de la música en España, pero ¿somos un valor al alza en cuanto a DJs se refiere? Según Marta, aún no hemos llegado a ese punto: <<Hay DJs buenísimos que, pese a no ser reconocidos, son técnicamente mucho mejores que algunos de los que estamos viviendo por y para esto, pero España no es un buen sitio para destacar si no tienes contactos. Si la cosa mejora (me refiero a la oferta cultural y de ocio que ahora mismo es imposible debido a la crisis económica, creativa y cultural) puede que en algún momento sí podamos tener DJs que destaquen tanto como Pional o John Talabot.>>.

A corto plazo, el sueño de Marta es que el público, especialmente el gallego, quiera a Eme DJ tal y como es. Y a largo plazo... <<Tener la libertad de pinchar lo que quiera en muchas salas y que nunca me canse o me parezca duro; no agobiarme por tonterías, disfrutar de lo que hago y hacer feliz a la gente con ello.  Si hablamos de otro tipo de cosas... pues casarme con Ellen Page, tocar la guitarra 'que te cagas', tener una banda de Rock, viajar mucho sin miedo a nada, saber hacer trucos de magia, hablar inglés perfectamente y que no haya pobreza.>>. 

Espero, pues, que sus sueños se cumplan y que podamos disfrutar durante mucho tiempo de esta joven y talentosa gallega.



Claudia de Bartolomé.